La casería Landaburu, un ícono de Zumárraga
La casería Landaburu es uno de los lugares más conocidos de Zumárraga, siendo uno de los preferidos por los visitantes, ya que ofrece una hermosa imagen desde los alrededores de la ermita de La Antigua. Sin embargo, basta con acercarse para disfrutar de vistas realmente espectaculares, donde se pueden observar el Txindoki, el Aizkorri y la propia ermita.
Lourdes Etxaniz y Fermín Goenaga han convertido la casería Landaburu en un jardín botánico. Etxaniz se aficionó a las flores con la ayuda de su madre, María Luisa Aranburu, quien siempre ha sido una amante de las plantas. En la actualidad, a lo largo del camino que lleva a la casería y en sus alrededores, cuentan con millones de plantas, incluso han plantado flores en viejos zapatos.
Entre perros, begonias y geranios, estas flores se adaptan maravillosamente al amplio entorno de la casería. Pero no solo hay plantas visibles: también tienen diversas plantas medicinales, siendo especialmente conocida la que menciona Goenaga. “En concreto, la hierbaluisa es la reina de Landaburu”, afirma Etxaniz.
Aunque las plantas requieren un gran esfuerzo, también brindan placer. Según Goenaga, “más que estar en una situación de nada, despertar por la mañana viendo plantas hermosas es una fuente de alegría”.
