Las detenciones no son buenas amigas
Las detenciones no son buenas amigas, y menos aún cuando se trata de responder a necesidades relacionadas con la justicia o el orden público. La semana pasada, hubo una intervención de la Policía Local de Vitoria, en la que se evidenciaron las diferencias de un joven. El miércoles por la mañana, este individuo fue detenido en dos ocasiones mientras estaba en un coche patrulla.
Primera detención en el barrio de Sansomendi
La primera detención se produjo como consecuencia de un mandato judicial; a las 07:30 de la mañana, los agentes de policía localizaron a este hombre. Tuvo que responder al mandato en el Palacio de Justicia. Sin embargo, no se produjo ninguna alteración del orden establecido.
Segunda detención en la calle Diputación
A las 12:45 del mediodía, la policía recibió información sobre una nueva detención, ya que había sido visto en ese momento montando una bicicleta. Según la información recibida, la bicicleta tenía un valor de 1.400 euros y, además, había sido robada en el lugar donde se había emitido el mandato, al salir de cumplirlo.
Para todas las acciones necesarias, junto con el envío judicial, se procedió nuevamente a la detención y se llevó al individuo a la cárcel para su presentación ante la justicia.




