El de Jon Martín, el central de la Real que acaba de prolongar su contrato hasta 2032, es uno de esos casos que se ve desde joven puede llegar arriba y lejos
El de Jon Martín, el central de la Real que acaba de prolongar su contrato hasta 2032, es uno de esos casos que se ve desde joven puede llegar arriba y lejos. La gran mayoría se pierde por el camino, pero no ha sido el del futbolista que empezó a patear un balón en el Ostadar de Lasarte-Oria.
«Era el más futbolista desde el primer día. Iba con el balón controlado, con la cabeza arriba. Ese tipo de información es la que te dan los niños y tú no la tienes ni que tocar». Quien así habló de Jon Martín en la antesala de la final de la Copa del Rey de abril fue su primer monitor-entrenador, Josean Belartieta: “Jon se acercó al club porque conocía a los padres y les escribí. Tanto él como su hermano empezaron a dar patadas en cuanto pudieron”.
Abajo, el tercero por la derecha, Jon Martin, en su etapa en el Ostadar. Ostadar
Jon Martín no era central
Belartieta era más monitor a esas edades que un entrenador al uso. “En edades tan tempranas no creo que haya que enseñar a jugar al fútbol”, reconocía, explicando que “cuando son muy jóvenes son ellos los que nos tienen que enseñar qué tienen dentro, y Jon tenía mucho”.
Tanto que en aquellos equipos no jugaba de central: “Cuando tienes un niño con tanta calidad, lo utilizas como generador de juego, en el centro. El equipo ganaba ventajas muchas veces cuando Jon tenía el balón y rompía líneas”.
Sin miedo a rematar de cabeza, extendido entre los más jóvenes («Decía: ‘Dejadme, que ya llego yo!’«), ya atesoraba una gran carrera por delante que hasta la fecha ha podido cumplir y ejecutar. No sin olvidar sus orígenes, como recordaba Belartieta en la antesala del que sería un nuevo título de la Real: “Es muy de sus amigos, de Lasarte y del Ostadar”. Prueba de ello es que cuando puede acude al campo Michelin de su pueblo para ver los partidos de sus amigos. Y la despedida que estos le tributaron antes de que el equipo viajara a Sevilla.
El central guipuzcoano acaba de cumplir 20 años (Lasarte-Oria, 2006), pero quema etapas a toda velocidad. Tanto que en el preparatorio para el Mundial, formó parte ya del amplio grupo que convocó el seleccionador español, Luis de la Fuente, para trabajar con los 26 seleccionados, junto a otros realistas que cumplieron el mismo rol como Beñat Turrientes y Sergio Gómez.
Tanto que algunos medios de comunicación habían empezado a poner sobre la mesa intereses de clubes como el Real Madrid y el Atlético de Madrid. Su respuesta ha sido la renovación, pese a que estampó su firma en octubre hasta 2031.




